TRIDUO PASCUAL

Cuando tengas este número de nuestra Revista Ilumina y Guía, estaremos entrando o quizás de pleno, en la última semana de Cuaresma. El espíritu de penitencia y recogimiento de este tiempo debe llevarnos de la mano a sumergirnos, con profundidad y fervor, en los días de la Semana Santa, especialmente, en el Triduo Pascual de la Muerte, Sepultura y Resurrección del Señor, precedidos por ese pórtico magnífico que es la Celebración de la Cena del Señor, el Jueves Santo.

Proponte, con verdadera seriedad, este año, si no ha sido así anteriormente, participar en el Triduo Sacro. No te arrepentirás.

Descubrirás unas celebraciones llenas de unción y enormemente expresivas. El centro del año litúrgico está aquí. Porque la Pascua es, sin lugar a dudas, el centro de nuestra vida cristiana.

El santo Triduo Pascual de la Pasión y Resurrección del Señor Jesús, es el punto culminante de todo el año litúrgico. El mismo se prepara en el tiempo de Cuaresma y se prolonga en la alegría de los cincuenta días del Tiempo Pascual.


Se llama Triduo pascual porque con su celebración se hace presente y se realiza el misterio de la Pascua, es decir, el tránsito del Señor de este mundo al Padre. Con la Eucaristía de la Cena del Señor en la tarde del Jueves Santo comienza el Triduo Pascual, que tiene su primer día en el Viernes Santo de la Pasión del Señor, continua el Sábado Santo de la Sepultura del Señor, que es el segundo día del Triduo y llega a su culminación en la Vigilia Pascual que se prolonga a lo largo de todo el Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor.

Las celebraciones de la primera parte del Triduo (misa vespertina del Jueves Santo y celebraciones del Viernes y Sábado Santo durante el día) son intensamente sobrias, en cambio la noche santa de la Resurrección es una fiesta rebosante de alegría. El paso de la tristeza al gozo se expresa en la misma Vigilia Pascual, la más importante celebración de los cristianos, por ello, la culminación del Triduo Pascual es la Vigilia Pascual en la que hacemos memoria sacramental de la resurrección del Señor.

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